Tú número es el...

25/2/09

Sólo aquello que se escapa a la razón se apropia de la razón



Todo aquello que no comprendemos, lo ignoramos.
Todo aquello que no aprobamos, lo reprochamos.
Todo aquello que nos queda grande, lo criticamos.

Si algún día nos conformásemos.......


"SABER PODARSE A TIEMPO"



Como un árbol: así somos, y así serán nuestros "ciclos".

De una semilla caída en la tierra naceremos un buen día, y no elegimos que árbol queremos ser. Unos serán encinas, chopos, álamos, higueras, palmeras....etc. Y con un poco de suerte si hemos caído en buena tierra y en la época del año adecuada, saldremos adelante.

Si no hay heladas en la infancia, que dañen los primeros brotes, pasados los primeros años serán fuertes ramas. Se llenaran de hojas, que a su vez traerán todo tipos de insectos, unas veces serán orugas, y otras veces mariposas. Estás traerán a su vez todo tipo de pájaros, que a su vez traerán depredadores, y así sucesivamente.

En nuestro caso será la vida la que se disfrace de jardinero y cuide del árbol. Cuidará de que el aire no rompa las ramas, de abonar la tierra si se necesita, de limpiarlo de malas hierbas alrededor....

Pero también se encargará de podarlo cuando sea preciso, y despojarlo de las ramas que se han convertido en un peso insoportable, y no le dejan crecer. La poda es necesaria para mantener el equilibrio, y él lo sabe bien.

Cortará las que impiden que las raíces sigan creciendo, y que siga perdiendo su fuerza aferrado a la idea de que debe seguir creciendo hacia arriba, sin darse cuenta de que su verdadera fuerza está justamente bajo sus pies, (en este caso bajo tierra).

Cuando eso ocurra y el jardinero pode cada rama innecesaria, de pronto dejará de dar cobijo a los que cómodamente se habían alojado a tomar la sombra, y que de pronto se han visto agraviados por la decisión del jardinero.

Para ellos su decisión, siempre será la mala. La peor decisión, ya que la seguridad de tener una sombra en la que refugiarse si llueve le ha sido arrebatada a golpe de serrucho. Ellos vivían bien sin esforzarse ni sacrificar nada.

En cambio, perdida ya tanta rama que no servía para nada, se hace la luz y lo inunda todo hasta casi cegarnos. La claridad con la que se ve el cielo puede apreciarse desde la raíz, y se empieza a tener consciencia de una nueva realidad.

Aparece ante nosotros un árbol nuevo, una vida nueva, un nuevo despertar. Poco a poco, vamos reconociendo aquel árbol que un día fuimos, y empezamos de nuevo, nuevas hojas, nuevas fuerzas renovadas, nuevos insectos y nuevas mariposas con sus respectivos pájaros vendrán a vernos de nuevo.

UNA VIDA NUEVA aparece al cortar las ramas,nuevos brotes harán de nosotros un ÁRBOL NUEVO. He ahí el secreto de saber podarse a tiempo antes de que la pesada copa nos tumbe al suelo, y termine por secarnos.


Dedicado especialmente a Alex. Gracias por confiar y por saber ver. Ya queda menos para la primavera.

22/2/09

El número once




Once pasos hasta llegar a ti.
Tan sólo once, y una eternidad para alejarme.
Un breve espacio de tiempo para verte
y toda una vida para olvidarte.

Si por un momento pudiera elegir
volvería a contar otra vez,
me quedaria a un paso del último:
siete, ocho, nueve y DIEZ.



Gracias Danny, por hacer posible que pusiera cuatro letras adornando esta maravillosa fotografía tuya.

Dedicado especialmente a
Natalia Astuácas.
Un placer compartirlo contigo.

15/2/09

4/2/09

Nunca me gustó dar consejos

Mi experiencia personal no le servirá a nadie, ni la experiencia de nadie me servirá a mi.
Cada historia es diferente y cada persona un mundo. Sin embargo amigo mio, te diré, que si algo sacas en claro después del chaparrón, es que debes guardar a buen recaudo un paraguas por si llueve,
y un as en la manga por si la partida se tuerce.